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El órgano Locatelli de la Catedral de Tucumán

El órgano Locatelli - Coro

Se trata de un instrumento notable por sus cualidades estéticas, tanto sonoras como estructurales. El órgano Locatelli de la Catedral de Tucumán data de mediados del s. XIX y se encuentra en permanente mantenimiento y mejoras gracias al organista Pablo Paverini y los colaboradores amantes de la música.

El órgano Locatelli en Tucumán

En el año 1850, el gobernador Celedonio Gutiérrez gestionó la compra de un pequeño órgano en Francia al tiempo que proyectaba la construcción de la iglesia matriz. Así es, el “primer instrumento” es de origen francés, aunque los pocos documentos que se han encontrado no especifican la casa fabricante.
El órgano “cantó” por primera vez en la misa de consagración de la Catedral en 1856, ceremonia en la que predicó el célebre fraile Mamerto Esquiú.
No es extraño que se encargase en Francia la fabricación del instrumento. En Tucumán, por aquél entonces, se apreciaba notablemente la estética de ese país, en todo sentido. Es así que en barco, y luego en carretas, llega a Tucumán el órgano de coro que sería montado en la tribuna superior.
En el apogeo del romanticismo, los franceses fueron insuperables en la fabricación de tubos sonoros que respondieran a esta estética.

El órgano Locatelli - Acoples
Teclados manuales acoplados mecánicamente. Autor: Franco Mangarella

¿Qué es un órgano?

Quizá los primero que viene a la mente hoy en día es un teclado musical electrónico. Lo cierto es que solo al instrumento del que tratamos le cabe tal nombre.
La palabra “órgano” es casi una transliteración del griego όργανον, que a su vez derivó al nominativo latino organum de donde lo toma el castellano. Significa literalmente “instrumento”, y también es el título de los tratados aristotélicos de lógica.
Se lo llama también “El rey de los instrumentos”, no tanto por su complejidad, sino por su capacidad para reproducir incontables resultados tímbricos. Esto, dependiendo siempre del tamaño del instrumento. Un órgano sinfónico moderno puede llegar a tener tamaños asombrosos que semejan incluso pequeños edificios.

Componentes de un órgano

Se compone de tubos de variadas aleaciones de metales o madera, que varían su tamaño de acuerdo a la nota grave o aguda que deba reproducir. Un tubo de flauta de dos pies puede ser mas pequeño que un lápiz, mientras que un bordón de 16 pies llega casi a cinco metros de altura.
La forma y el material del que se construye el tubo determina su timbre, y el grupo de tubos que suenan en el mismo timbre se denomina registro.
La consola, desde donde el organista toca, se compone de los teclados manuales y pedalera, que es un teclado para accionar con los pies.
También desde la consola, el organista puede combinar los registros que desea que suenen, combinarlos entre sí, y obtener variados timbres de acuerdo a la pieza que ejecuta.

El órgano Locatelli - Registros
Tirantes que accionan los juegos de tubos. Autor: Franco Mangarella

Esos comandos se accionan mecánicamente, pneumáticamente o bien, los más modernos, por un sistema eléctrico o electromagnético.
Miles de partes que componen el instrumento se ponen en marcha para lograr el sonido producido por la vibración del aire que pasa a través de los tubos. El organista debe coordinar pies y manos, y además conocer previamente la disposición sonora del instrumento para ejecutar determinada literatura organística.

El órgano Locatelli, “italianización” de un francés

A inicios del s. XX se decide ampliar el instrumento, y esta vez se encarga a la fábrica Giacomo Locatelli la tarea.
En la localidad de Bergamo, la fábrica de órganos construía los instrumentos de manera artesanal, hundiendo sus raíces en la tradición medieval. Un órgano es una obra maestra en la que convergen muchas ciencias y artes.
En 1905 se completa su fabricación en Italia y, en 1906, el italiano Donato Sangaletti, se encarga del montaje en su actual emplazamiento. Este organero fue enviado al país por la fábrica, como representante y encargado del montaje. En casi la mitad de los órganos de Argentina se encuentra una placa con su nombre.

El órgano Locatelli - Placa
Placa de la fábrica bergamasca. Autor: Franco Mangarella

El nuevo instrumento se acopla al ya existente, logrando una mixtura audaz entre dos grupos de tubos sonoros de la misma estética pero de diferente procedencia y diversos materiales. Todo un logro, reunir en un único instrumento a dos países, porque este tipo de instrumentos responde al temperamento de los hombres de cada nación, no hay duda.
El órgano de la Catedral ha sonado desde entonces, pero con varios intervalos de silencio debido a la incuria y abandono en el que se encontraba desde su última manutención a fines de 1960.

Renovación y manutención del instrumento

Pablo Paverini es el organista titular de la Catedral tucumana desde hace varios años. Con gran esmero logra mantener vivo el órgano Locatelli, haciendo reparaciones y limpieza del mismo. Sólo el año pasado logró su sueño: la ampliación del instrumento y la renovación de partes fundamentales.
Gracias al aporte de muchos, entre ellos el Ente de Cultura, empresas privadas y fieles en general, se llevó a cabo la costosa obra.
El añadido de un nuevo registro llamado “Lleno de tres filas”, el cambio de la “secreta”, y la afinación de casi 1200 tubos costó una fuerte suma en Euros.

El órgano Locatelli - Tipos de tubos
Tipos de tubos metálicos. Gráfico del “Manual del organista” edición impresa de la editorial Tabor.

Esta vez, quien intervino en esta nueva etapa fue la casa Walcker, de Alemania. Por lo que este pequeño órgano suma una nueva nacionalidad a su ser.
Cada órgano es único. Muchos profesionales europeos ansían llevarlo a su país, ya que su singularidad sonora responde a la grandiosa escuela del s. XIX. Luego de la guerras, Europa perdió también incontables instrumentos de este tipo y por ello el interés en el nuestro.

Entre lo sacro y lo profano

El órgano Locatelli fue concebido con la finalidad de reproducir música sacra. Pero la literatura organística no se limita solo a piezas litúrgicas, sino que goza de un amplísimo repertorio profano, con o sin inspiración religiosa.
Desde sus inicios en la Grecia clásica, el órgano sirve al culto. Pero el avance tecnológico y estético, lo ha llevado a su máximo esplendor.
Curiosamente, no coincide este período con una muestra de interés hacia la música de excelencia.

El órgano Locatelli - Manuales
Consola en permanente mantenimiento por el organista. Autor: Pablo Paverini.

Si bien, es cierto que lo urgente muchas veces prima sobre lo importante, esto último no puede ser relegado para siempre. La música académica tiene una relación recíproca con el folclore y, se puede aventurar la tesis de la génesis de la música académica allí, en la música popular.
Tucumán podría contar con una cátedra de órgano, revitalizar a estos instrumentos y elevar el nivel de formación musical de nuestra provincia. La renovación del órgano Locatelli de la Catedral es una muestra de que con empeño se pueden lograr grande cosas.

Autor de foto de portada: Pablo Paverini.

El órgano Locatelli de la Catedral de Tucumán ultima modifica: 2020-10-14T08:00:00-03:00 da Franco Mangarella
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