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CULTURA ENTREVISTAS

Repensando el legado de Antonio Gramsci desde Tucumán

Gramsci - Obras y estudios

María José Cisneros Torres es Licenciada en Filosofía de la Universidad Nacional de Tucumán. Ella dedica parte de su vida al estudio del filósofo italiano Antonio Gramsci. Se trata de un pensador cuya obra es de ineludible lectura para quienes se forman en filosofía política, historia, sociología, educación, entre otros. En ese sentido, nuestro país estuvo a la vanguardia: fue el primer lugar en el que se tradujeron y publicaron –después de Italia- sus escritos.
Acompáñanos a descubrir, junto a María José, qué hace de Gramsci un pensador imposible de ignorar.

María José y el descubrimiento de un gran pensador

María José Cisneros es Licenciada en Filosofía, especializada en Ciencias Políticas. Actualmente se desempeña como docente en la Universidad Nacional de Tucumán. Cuando cursaba su carrera universitaria, el nombre de Gramsci ya era parte de la cultura argentina, especialmente conocido entre quienes se involucraban en el comunismo. Su primer contacto con los textos del italiano tuvo lugar en una materia optativa. Sin embargo, el verdadero entusiasmo por su pensamiento surgió cuando empezó a investigar para su tesis de doctorado. El tema que le interesaba tratar era la función que tienen los mitos políticos en la constitución de identidades colectivas.

Gramsci - Maria Jose Cisneros
María José Cisneros se dedicó a estudiar en profundidad el pensamiento del italiano Antonio Gramsci.
Autora de la imagen: María Jose Cisneros.

Al respecto, María nos cuenta que le significó un gran descubrimiento ver que Gramsci le otorga mucha importancia al mito político. Él considera que “de nada sirven los tratados políticos con sus fríos razonamientos”.  A su juicio, en todo proceso de formación de una identidad colectiva, lo que importa es dar forma concreta a las pasiones políticas. “El mito político posibilita eso, porque a partir de imágenes o ideas-fuerza aúna los sentimientos espontáneos y dispersos de las masas, las organiza y moviliza a la acción política”, nos explica Cisneros.  
¿A cuento de qué venían estas consideraciones? Algo que se estaba viviendo en Europa al comienzo del siglo XX, era la crisis de la representación de la hegemonía burguesa. Frente a eso, quienes habían logrado interpelar a las grandes masas no fueron los comunistas, sino los fascistas. A Gramsci le interesaba descifrar por qué esto había sido así.

Unos pasos hacia atrás: ¿Quién fue Antonio Gramsci?

Gramsci nació en la isla de Cerdeña el 22 de enero de 1891. Su padre fue un funcionario público que, por problemas de carácter administrativo, estuvo preso varios años. Esto llevo a que durante su infancia Gramsci, sus siete hermanos y su madre atravesaran no pocas penurias económicas. A eso se sumaron los continuos problemas de salud que tuvo desde muy pequeño, vinculados a un nódulo en el cuello que, progresivamente, le fue deformando la totalidad de su cuerpo.
Pese a todo eso, Gramsci consiguió una beca para estudiar filosofía y lingüística en Universidad de Turín. Pero a los dos años tuvo que abandonar estos estudios por problemas de salud. Además, porque decidió dedicarse de lleno a la militancia política. En un principio, la realizó en el Partido Socialista Italiano, hasta que en 1921 fundó con otros camaradas el Partido Comunista Italiano.

“Debemos impedir funcionar a este cerebro”

Históricamente los filósofos han sido criticados por quedarse en la interpretación del mundo en lugar de transformarlo. Esto lo expresa la famosa tesis 11 sobre Feuerbach, y Gramsci estaba bastante de acuerdo con ella: no es posible separar la teoría de la praxis. Como nos explica María, “todos los textos que escribió los realizó al calor de las luchas que llevó a cabo”.
Por ejemplo, a partir de la fundación del periódico socialista L´Ordine Nuovo, Gramsci impulsó la creación de los Consejos de fábrica como base para un nuevo orden fundado en una democracia proletaria. Posteriormente, a poco de haber asumido como diputado por el Partido Comunista, fue encarcelado. “Durante 20 años debemos impedir funcionar a este cerebro“, dijo el fiscal que lo acusó. Pero ese cerebro y ese cuerpo siguieron funcionando intensamente.

Gramsci - Antonio Gramsci
Antonio Gramsci, uno de los pensadores políticos más importantes del siglo XX
Autor de la imagen: Facebook MinisteroIstruzione

Gramsci definía la filosofía de Marx como una filosofía de la praxis. No veía en el pensamiento marxista un dogma, un conjunto de postulados que tenían que aplicarse a la realidad rigurosamente. En cambio, creía que lo que buscaba era traducir en lenguaje teórico los elementos de la vida histórica. María José nos explica que Gramsci llevó a cabo esa tarea de traducción desde la cárcel.
“Sus  Cuadernos de la cárcel, lejos de constituir una obra sistemática, constituyen un conjunto de papeles dispersos que escribió teniendo que sortear la censura y sin poder volver a leer gran parte de los textos a los que refiere”. Gramsci murió en 1937, unos días después de haber sido liberado. Actualmente, muchas de las categorías que nos legó como las de hegemonía, crisis orgánica, intelectual orgánico, son muy usadas en las ciencias sociales y en el lenguaje político más corriente”.

¿Cree que después de tomar contacto con los planteos de Gramsci, uno mismo empieza a ver ciertas cosas desde “sus” ojos?

“Creo que la teoría de la hegemonía de Gramsci, constituye un aporte fundamental para entender cómo funcionan las relaciones de dominación en nuestras sociedades contemporáneas. Frente a la pregunta de por qué dominan los que dominan, Gramsci dice que es porque poseen los medios de producción. A su vez, eso es posible porque detentan la hegemonía. Es decir, la clase dominante ejerce el poder no sólo vía el uso de la fuerza jurídica y militar del Estado. Ese poder, sobre todo, se logra a raíz de que las clases oprimidas prestan consentimiento a la ideología (visión del mundo) de la clase dominante. La visión del mundo de la clase que domina, termina  constituyéndose en el sentido común. En el pensamiento al que todos adhieren por considerar que el mundo necesariamente es de ese modo y no puede ser de otro”.

Gramsci - Mural
Escuela secundaria Gramsci, Roma. El artista Solo y los alumnos de la escuela crearon este mural. En el mismo se lee una de las frases más importantes de Gramsci.
Autor de la imagen: Facebook Sinistra Italiana.

“Pero ese consentimiento que los de abajo otorgan al orden hegemónico nunca es definitivo según el italiano, porque el pueblo no es un sujeto pasivo. Por el contrario, en la concepción del mundo y de la vida propia de los sectores populares, podemos encontrar núcleos de buen sentido. Se tratan de núcleos anticonformistas, creativos, que ponen en cuestión a la hegemonía establecida. Organizar y desarrollar esos núcleos, constituye para Gramsci una tarea de los intelectuales orgánicos en el proceso de construcción de una voluntad colectiva nacional popular.  Es decir, una voluntad colectiva capaz de disputar la hegemonía al orden burgués y llevar a cabo una reforma moral e intelectual de la sociedad”.

¿Podría darnos algún ejemplo donde se vea esto?

“En la actualidad, sigue teniendo peso su concepción del poder como hegemonía. Pensemos que hasta no hace mucho se naturalizaba que las mujeres debíamos estar confinadas al ámbito de lo doméstico. Se decía que nuestra única y gran realización pasaba por la maternidad. Actualmente, dichas ideas están en crisis porque existe una fuerte disputa que los feminismos vienen llevando a cabo, a fin de modificar ese sentido común misógino, a partir del cual el patriarcado ejerció y busca seguir ejerciendo el poder”. 

En definitiva, ¿qué hace a Gramsci un pensador imprescindible en nuestro tiempo?

“Ante todo, resulta imprescindible para mí por su modo de entender la filosofía y de asumir la tarea intelectual. Yo creo que ahí está su gran legado. Un legado que nos interpela a salir de la comodidad de pretender que la realidad se adapte a esas elucubraciones intelectualistas de naturaleza individual que tanto nos gustan hacer en la academia. Nos desafía a descubrir, a partir del contacto con el pueblo, los problemas que hay que estudiar y resolver colectivamente”.

Si querés leer más sobre estos temas…

Si después de leer esta entrevista te interesa seguir conociendo sobre este auténtico pensador, te dejamos dos artículos escritos por María José Cisneros. “De la critica al mito político al mito político como crítica” y “La política del centauro. Mito político y construcción de identidades políticas en Gramsci”.

Autora de imagen de portada: María José Cisneros.

Repensando el legado de Antonio Gramsci desde Tucumán ultima modifica: 2020-12-02T08:01:00-03:00 da María Lourdes García
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