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Juan Ambrosetti: descubrimientos arqueológicos en Tucumán

Ambrosetti - Ambrosetti

Juan B. Ambrosetti fue un etnógrafo, folclorólogo y naturalista entrerriano, que es considerado el padre de la ciencia folclórica en Argentina. Entre sus muchos intereses, se encontraba la arqueología y la historia precolombina. En 1897, él iniciaría el estudio de dos sitios arqueológicos de gran importancia en nuestra provincia: Tafí del Valle con sus menhires y las Ruinas de Quilmes, en el Valle Calchaquí.

El padre de la ciencia folclórica argentina: Juan B. Ambrosetti

Hijo de un acomodado inmigrante lombardo, Juan Bautista Ambrosetti nació en Gualeguay (Entre Ríos) en 1865. En 1871, su familia se mudó a la ciudad de Buenos Aires, que aún no era capital federal del país. Curiosamente, poco antes de la instalación de la familia allí, se fundó la Sociedad Científica Argentina. La misma reunió a personalidades como el ingeniero Luis A. Huergo, Estanislao S. Zeballos, Francisco P. Moreno, entre otras grandes personalidades de la época.

Aambrosetti - Congreso
Congreso sobre Ambrosetti.
Autor: Facebook: Efemérides del Archivo General de la Nación.

Ambrosetti dejó la escuela secundaria, que cursaba en el Colegio Nacional de Buenos Aires, en cuarto año. No recibió educación universitaria sistemática, pero eso no le impidió cultivar de forma autodidacta su amor por la Arqueología y las Ciencias Naturales. Se especializó en estudios de Historia Precolombina y Antropología Comparada.  Junto a Florentino Ameghino y Eduardo Holmberg, se convirtió en un viajero incasable, abocándose a largos itinerarios de exploración científica.

Los caminos que lo condujeron a Pedro Scalabrini

Como mencionábamos, Ambrosetti realizó numerosas expediciones que contribuyeron al conocimiento de la topografía, arqueología y etnografía de Argentina. Entre ellas, destacamos una que tuvo lugar en Chaco, en 1885, donde participó como cronista. Un año antes, Pedro Scalabrini, había logrado la apertura del Museo Provincial de Paraná. Aquí es cuando las vidas de uno y otro se entrecruzan. Pero primero hagamos un alto para hablar de la vida de Pedro.
Scalabrini nació en Como (Italia) en 1848. Por razones políticas tuvo que emigrar a nuestro país a sus 20 años, radicándose en Paraná (Entre Ríos). Enseguida empezó a trabajar como maestro de Historia. Además, abrió el colegio “Sud América” y ejerció como profesor de Filosofía, Historia Universal e Historia Natural en la Escuela Normal de Profesores.

Ambrosetti - Scalabrini
Pedro Scalabrini.
Autor de la imagen: Facebook Juan B. Ambrosetti.

Al igual que Ambrosetti, Scalabrini fue amante de la historia natural. Se dice que tenía un gran espíritu de observación, lo que lo llevó a estudiar los pisos geológicos de Entre Ríos. Estudió la fauna fósil del Paraná, llegando a comprender la riqueza que había en ese horizonte paleontológico. Por estas aficiones, él bregó por la creación del mencionado Museo Provincial en 1884.
Cuenta la anécdota que a la vuelta de la expedición en Chaco, Ambrosetti se detuvo en Paraná, donde visitó el Museo. Quedó fascinado con aquel lugar que buscaba reunir y conservar los recuerdos de tribus indígenas, ejemplares de la flora, fauna, fósiles y minerales argentinos. Este encuentro fue clave: Ambrosetti se contagió del entusiasmo del naturalista italiano. Scalabrini lo invitó a dirigir la sección Zoología. Así, comenzaba a recorrer el camino que lo llevaría a ser un destacado zoólogo y paleontólogo.

Ambrosetti llevó una vida de estudio y exploración de la naturaleza

Luego de esta suerte de padrinazgo de Scalabrini, Ambrosetti pudo trazar su propia carrera. Por mencionar solo algunos hitos de su vida, en 1902 representó a Argentina en el Congreso Científico de Nueva York y en 1908, participó del Congreso de Americanistas en Viena. Gestionó la creación del Museo Etnográfico de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, donde fue reconocido como Doctor Honoris Causa en 1910.
Es de destacar que se lo considera el “Padre de la Ciencia folclórica argentina”, por ser el iniciador del estudio sobre bases científicas del folclore del país. Su interés por la arqueología y la historia precolombina, hacían que el norte argentino fuera una región que no podía dejar de explorar. Hablemos, concretamente, de lo que estudió en Tucumán: los megalitos de Tafí del Valle y las Ruinas de Quilmes.

Menhir Ambrosetti: en honor al primero en estudiarlo

Como contamos en una nota anterior, cerca de Tafí del Valle, una reserva protege decenas de megalitos que tienen siglos de antigüedad. El significado de estas esculturas talladas sigue siendo un misterio. A Ambrosetti le habían comentado que en Tucumán hallaría “una gran piedra con signos grabados”, y en busca de ella, emprendió viaje. Como relata el historiador Carlos Páez de la Torre, en 1897 Ambrosetti presentó a la comunidad científica el Menhir que hoy lleva su apellido. El entrerriano lo había dibujado y le había tomado algunas fotos.

Menhires de El Mollar - Menhir Ambrosetti
En una época el megalito estuvo en una lomada de la estancia El Mollar de la familia Frías Silva, pero unos franchutes, quienes se presentaron como “especialistas” lo derrumbaron.
Autor de la imagen: Facebook Menhires Ecoturismo.

En el artículo Los Menhires del Valle del Tafi, escribía: “No sé cómo pintar mi sorpresa cuando me hallé en presencia de un verdadero menhir de 3,10 mts de largo, de un ancho casi constante desde 50 cm y de un grueso más o menos de 20 cm. Sobre una de las caras aparecían, profundamente esculpidos, una serie de dibujos regulares, verdaderas ‘cup sculptures’ dispuestas en su mayor parte en sentido horizontal, cruzando el menhir a lo ancho”.
En 1915, con miras al Centenario, el entonces gobernador de Tucumán, Ernesto Padilla, decidió su traslado a la capital provincial. El traslado fue toda una odisea, considerando que era un tiempo donde no existían las rutas y el camino era dificultoso. Se lo envolvió cuidadosamente y se lo ató en un lecho de madera y cuero de oveja.

Sitio arqueológico Ruinas de Quilmes

También en 1897, Juan Ambrosetti descubriría uno de los yacimientos arqueológicos más valiosos del país. Fue el primero en estudiar las Ruinas de Quilmes, que se encuentran en el Valle Calchaquí. Ubicada a 182 Km de San Miguel de Tucumán y a 1.978 m sobre el nivel del mar, esta región albergaba a una cuantiosa población indígena: los quilmes. Dichos asentamientos comenzaron su existencia en el siglo X, alcanzando un gran desarrollo sociocultural y un buen manejo de sistemas agropastoriles y de cultivo e irrigación muy complejos. Este progreso se vio interrumpido en 1667 cuando los quilmes sufrieron su más importante derrota militar a manos de los españoles.

¿Cómo es la experiencia de visitar las Ruinas?

Estas ruinas han sido parcialmente reconstruidas, por lo que turistas pueden visitarlas. En 1930, se inauguraría el Museo Juan Bautista Ambrosetti. En sus salas se exhiben las piezas encontradas durante la reconstrucción: vasijas de uso doméstico y urnas funerarrias. También morteros para moler grano, mantas, puntas de flechas y hachas de piedra. Además, hay un plano que muestra lo que fue la ciudad de los Quilmes.

Autor de imagen de portada: Facebook Un día como hoy en el pasado – Efemérides.

Juan Ambrosetti: descubrimientos arqueológicos en Tucumán ultima modifica: 2020-11-17T08:01:00-03:00 da María Lourdes García
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